Permite que en tu
alma
se escriba una
historia:
Sufrió para no
sufrir,
estuvo muy cerca
del cielo
y perdió por no
seguir.
Llegara un día en
que esto
se grave en tu
mármol blanco.
Los niños,
las plantas,
el aire,
alabarán tu
decisión.
¡ Encomiable !
¡ elogiable !
¡ magnifico !
L a sombra
de tú persona
recibirá una nueva
luz
las cárceles de
tus humos
se abrirán
alrededor,
las tinieblas
encrespadas
tendrán un nuevo
color.
Todo se hará de
otra forma
con consciencia
y sin dolor.
Dejé de fumar
aquel día
y quise sentir su
emoción.
Me acerqué
lentamente a mis hijos
con un aura de
comprensión,
les dí la noticia
esperada
y como una brisa
de agosto
sintió mi alma de
invierno.
Recogido entre sus
brazos
y ojos de
admiración,
volví a encontrar
aquel cuerpo
que un día se me
entregó.
Me fui a los bares
de entonces
y pronto lo
comprendí.
Aquella nube de
humo
era tóxica para
mí.
Los niños
entretenidos
tosían sin darse
cuenta.
Tanto daño había
hecho
que al momento me
asusté.
Tuve que dar un
paseo
Y salir de aquel
café.
Respirar
el aire puro
Que tanto
tiempo ignoré.




