HOLA ¿COMO ESTAIS?

Hola, soy Jorge del Nozal, un amante de la poesía como vosotros y me he decidido a crear este espacio para compartir mi afición y poder llegar con mi voz y mi palabra a todo el mundo.

Os invito a que disfrutéis y compartáis conmigo este sentimiento convertido en palabra y voz.

En el blog encontraréis una recopilación de mis mejores poesías además de poder escucharlas a viva voz recitadas por mí. También me animaré a recitar a los grandes poetas que me inspiraron así como cualquier material que considere interesante.


Por último, pongo mi voz al servicio de todo aquel que quiera ver transformados sus poemas en poesía recitada.

Espero que disfrutéis y os relajéis con los contenidos y os hagan olvidar, aunque solo sea por un breve momento, los problemas de la vida cotidiana.

Gracias por visitarme y por vuestra participación.


Jorge

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sábado, 11 de enero de 2014

EL GATITO QUE LLEGO Y SE FUE EN NAVIDAD

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Esta historia que os voy a contar, ocurrió realmente esta Navidad y la vivimos toda mi familia.
Os la cuento tal y como sucedió. Es triste, pero a la vez hermosa.

Recita Jorge del Nozal




El gatito que llegó y se fue por Navidad

Le puso de nombre, Chispita, era un gato callejero con el pelo color miel salpicado con tonos ocres y rojizos formando rayas paralelas al eje central de su pequeña cabeza. Calculo que llegó a este mundo, no hace más de tres meses, medía unos veinte centímetros y pesaba menos que el aire caliente.
Apareció por los alrededores de mi casa hace cincodías. Mi mujer es amante de los animales, y siempre ofrece comida a todo bicho viviente que se acerca por nuestra casa. Por ello, desde hace unos meses, viven entre unas tablas apiladas al pie de un árbol cercano., cuatro gatitos, su madre y su posible padre.
 Aunque por aquí hace mucho frío, ellos se juntan alrededor de su madre y guardan el calor. Un día apareció Chispita, su madre había muerto o lo había abandonado. Estaba sucio, escuálido, hambriento. Mientras mi mujer echaba de comer  a la familia de gatitos, escucho un maullido lánguido que provenía de debajo de la furgoneta que yo uso para mi trabajo. Se agachó y vio a un gatito con unos ojos grandes y tristes que clamaba comida, calor y cariño. Asun se acercó lentamente para no asustarle y le ofreció un poco de pienso, pero Chispita  pegó  un salto y desapareció, de momento el miedo podía más que el hambre. Estuvo buscándole toda la tarde sin éxito, pero a las nueve de la noche, volvió a salir para dar de comer a la familia de gatos y se lo encontró maullando a la puerta de la casa. Ahora, su hambre apretaba más que el miedo, no se movía, solo miraba.
Mi mujer entró en la cocina, calentó un poco de leche y se la ofreció. Con un ojo pendiente de los movimientos de su benefactora y el otro puesto en el tazón de leche, se lo fue bebiendo sin apenas respirar. De repente empezaron a salir de su escondrijo  toda la familia de mininos para recibir su cena y Chispita, asustado se pegó a la zapatilla de mi mujer, erizando todo el pelo de su cuerpo  y sin apartar la vista de los pequeños felinos. Asun entró  en la casa a por pienso y el gatito, muerto de miedo y de frio, la siguió. Al ver el banquete que  ofreció  a la pequeña familia, se quiso acercar para participar, pero los cuatro gatitos, levantaron la cabeza, y abultando el  pelo de su cuerpo  asustaron al pobre Chispita que salió por patas.
Fue una noche muy fría, la temperatura bajó hasta los cuatro grados bajo cero y mi mujer durmió mal pensando en el pobre infeliz.
Al día siguiente, me pidió que le hiciera una casita pequeña para protegerle del frio, a la intemperie no aguantaría otra noche, era demasiado pequeño...
Le preparé una caja de poliespan con una pequeña abertura para entrar y salir. Esa noche iba  a dormir caliente.
 Pero a la mañana del día siguiente encontramos la caja destrozada, posiblemente por unos perros que tenemos en la vecindad.
Mi mujer al levantarse y ver el destrozo, rompió a llorar, no encontraba a Chispita, y maldecía a los perros   “seguro que le han matado” , repetía.
 Pero todavía no había llegado su hora. Al cerrar la puerta le pareció  escuchar un leve maullido que provenía de la furgoneta, se agacho pero no le veía. Entonces fue a buscarme para contarme lo ocurrido y me pidió que levantara el capo del motor para ver si se había escondido allí; no sería la primera vez que encontrábamos un gato encima del motor buscando calor. Levanté la tapa, y le encontramos. Estaba acurrucado y muerto de frio encima de la batería.
Nos acercamos con cuidado, lo envolvimos en unos trapos y lo colocamos al lado de la estufa de carbón. Cada vez estaba más débil.
Unos minutos después, llego nuestra hija, teníamos programado un viaje y vino para acercarnos con el coche a la estación. Le contamos la historia y nos increpó  diciendo    -¿ pero qué vais a hacer con el gato, no lo dejareis en la calle?
-no lo podemos dejar en casa, sabes que tu hermano tiene alergia a su pelo.
 Con un gesto de agobio y confusión nos cortó.
- Bueno vamos que se hace tarde, ya pensaré algo.
A la noche y ya ubicados en el hotel, después del viaje, recibimos un mensaje de nuestro hijo con una foto en la que se veía a Chispita envuelto en una tela vieja en el sofá de nuestra sala. Había olvidado su alergia y lo estaba cuidando, este gatito nos había ganado a toda la familia. Una lágrima de emoción corrió por la mejilla de mi mujer cuando miró la foto.
 Mi hija ya en su casa, recibió el mismo mensaje. Ella sabía que  el gatito no se podía quedar con su hermano. Tarde o temprano, aparecería la alergia.
Sin pensárselo dos veces, se cambió de ropa, cogió las llaves del coche y fue a recoger al minino. Ella lo cuidaría.
Todo esto sucedía, mientras nosotros, lejos de ellos, intentábamos olvidar un poco la suerte de Chispita. Pero mi mujer, sin poder quitárselo de la cabeza, cogió el teléfono y llamó a nuestro hijo para preguntarle por él.
-Se lo ha llevado Sandra, yo le he dicho que no se podía hacer nada, que era muy pequeño, estaba muy débil y que no sobreviviría, pero se ha empeñado y se lo ha llevado a su casa, “yo voy a intentar salvarlo”, repetía.
Enseguida mi mujer la llamó para ver cómo estaban el gatito y ella.
 -Es una chica muy sensible, y nunca deja de hacer todo lo que está en su mano-.
-Está con diarrea y su quejido cada vez es más débil; en cuanto se mueve, expulsa todo el líquido de su cuerpo; tiene un olor insoportable y ya sabéis como soy yo para esas cosas, pero, es que me da una pena. Lo he lavado y lo he secado con el secador, ¡esta en los huesos! ,no sé cuánto aguantara, pero no lo voy a dejar solo, ¡ pobre animal!.
 Apoyamos su postura y le dimos ánimos.
 -Llévale al veterinario a ver que te dice.
- Pero eso cuesta dinero, y estando en el paro…, igual le compro unas pastillas para la diarrea  a ver si se le corta.
-Bueno tú no te preocupes, ya estás haciendo todo lo que puedes, un beso cariño, Dios proveerá.
Esta conversación con nuestra hija nos dejó un poco apagados, tristes. Ahora nos preocupaba ella, la estábamos viendo sufrir. Durante el transcurso del día, estuvimos comunicados por teléfono.
Una de las últimas veces que hablamos con ella, nos dijo  que le estaba dando agua con una jeringa, pero que lo expulsaba todo. Al escuchar esto, y debido a su estado, mi mujer y yo cruzamos unas miradas  que no necesitaron palabras.
  El pequeño animal, no podía más. Quería encontrar a su madre, sentir su calor, pero se aferraba a este mundo.
-Había encontrado una amiga-.
A las dos de la madrugada, recibimos un mensaje, con una foto  del gatito yaciendo entre sábanas blancas y unas palabras:
“Chispita se ha ido, pero me dejó su mensaje”.
“Lucha por vivir, merece la pena, siempre habrá alguien que te ayude.”
Sandra, siempre atiende y entiende los mensajes que nos envían… (no sé quién).

                                Jorge del Nozal    30-12-2013

14 comentarios:

maria del carmen nazer dijo...

Hola Jorge ! me has emocionado y mucho. ¡Pobre Chispita ! ya fue tarde para él. A pesar de todos los cuidados , se fue...
Sólo quiero decirte que tienes una familia maravillosa, llena de luz. Son corazones generosos que se preocupan por el otro y los animales también son nuestros hermanos.
Aplausos para todos! hermosos seres humanos que nos dicen que no todo está perdido.
Muchos besos de luz para todos.
¡BUEN DESCANSO !! :)

estrella dijo...

Mi querido Jorge!!!!!
Cómo me has emocionado al escucharte, relatando la historia de Chispita, sois increíbles de verdad!!
Y cómo enamoran unos grandes ojos gatunos y su maullido tan lastimero, que toda la familia se volcó en él para salvarle...y cuánta preocupación tuvísteis por él y Asun hizo todo lo que pudo alimentándole y tú también, haciendo una casita y vuestra hija, un corazón generoso como no podía ser de otra manera siendo vuestra hija, y vuestro hijo...olvidándose de su alergia, si es que sois tan generosos!!!
Dejó un mensaje muy importante, sin duda, que hay que seguir luchando, que siempre habrá una mano amiga.

Qué orgullo conoceros, queridos amigos!!!!!!
Un beso y un abrazo para Asun, dile que es muy especial y que la recuerdo con mucho cariño y para ti, querido amigo, que me has hecho llorar escuchándote una vez más, un fuerte abrazo, cuidaos mucho y ojalá volvamos a vernos!!!!

Jorge del Nozal dijo...

Estrella, tú no lo sabes, pero viviste una parte de esta historia.
El viaje del que hablo, fue el que hicimos a Madrid, cuando te conocimos.

estrella dijo...

Recuerdo que me hablasteis de los gatitos es cierto y que tu hija se llevó al pequeño, qué pena no poder haber podido salvarlo, lo habrá pasado muy mal tu hija.
Pero el gatito le dejó una buena lección.
Besos con cariño!!!

ion-laos dijo...

Chispita cumplió su misión en esta vida y se fue. Tu hija si entiende esos mensajes, es porque es un ser de luz y se lo envían sus guías. El gatito se fue feliz, le disteis todo vuestro amor.

Besos Jorge.

Mos dijo...

Qué historia nos dejas, amigo Jorge.
Recuerdo algo de Chispita cuando nos vimos en Madrid. Asun estaba muy pendiente del teléfono y las noticias de Sandra.
A pesar de ese triste final, se siente todo el amor que hay en tu familia, Jorge.
Has hecho muy bien en contarla aquí y darnos tu voz una vez más.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Gracias Jorge por contarnos la historia de Chispita y el buen corazón que tiene tu familia. Son criaturas de Dios y o las podemos dejar sin nuestros cuidados.
Un abrazo
Sor.Cecilia

Tesa Medina dijo...

Me encantan todos los animales, pero adoro a los gatos, así que he seguido esta historia con emoción y la esperanza de que la marcha de Chispita que nos anuncias sólo fuera a otra casa.

No resistió, pero podía haberlo superado con todas vuestras atenciones y cariño.

Mi gatita Nina estaba abandonada, como Chispita, tenía hongos que nos contagió a toda la familia, parásitos, y problemas en los oídos, era una bolita canela y negra de ojos azules de apenas 3 meses.

El veterinario alucinaba que con tantos problemas quisiera quedármela.

Al final vivió conmigo 13 años, tres mudanzas, superó un cáncer y fue el asma el que la venció, pero esos 13 años fueron estupendos.

Nunca la olvidaré, y he tenido otros animales muy queridos, pero Nina siempre será mi gata especial.

Muchos besos,

Narci M. Ventanas dijo...

Una historia muy triste, pero seguro que el gatito murio feliz, rodeado de cariño, y sobre todo, no murió sólo y olvidado de todos. Ese debe ser vuestro gran consuelo y el de vuestra hija.

Besos

Felicidad Batista dijo...

Jorge, una historia muy emotiva para quienes amamos a los animales y a los gatos en especial.
Precisamente en estos días ha desaparecido un gatito de mis padres y estoy muy sensible con ese tema.
Es un relato que nos enciende la esperanza de la solidaridad y la protección. Y nos deja esa "Chispa" de amor y ternura.
Un abrazo y feliz comienzo de año

Amparo Donaire Erena dijo...

Ayyy Jorge, chispita la que tu nos dejas siempre haciendo mágico este encuentro con lo que tu voz transmite.

Dejo enlace a mi nueva página de facebook, dale a "ME GUSTA" tú eres parte de mis publicaciones, juntos le daremos sentido.
https://www.facebook.com/amparodonaire

Belén Rodríguez dijo...

Se me ha partido el alma leyendo la historia de Chispita.
No sabes cuánto me identifico con vosotros. Adoro a los animalillos y solo de pensar lo que sufristeis, se me hace un nudo en la garganta.
Al menos no se fue solo y muerto de frío, alguien con un corazón de oro le acompañó en su último viaje.
Feliz fin de semana Jorge.
Un abrazo.

Daniel Dadourian dijo...

Muy buen recitado, llega al corazón
Un saludo.

Misterio dijo...

Me ha emocionado...

Preciosa historia la del gatito.

Muchos besos.