Pastel de Jorge del Nozal
Recita Jorge del Nozal
Federico García Lorca
La sangre derramada
¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.
¡Que no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!
¡Que no quiero verla!
La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.
¡Que no quiero verla!
Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.
¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.
¡Quién me grita que me asome!
¡No me digáis que la vea!
No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes
mayorales de pálida niebla.
No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada
ni corazón tan de veras.
Como un río de leones
su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.
Aire de Roma andaluza
le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué buen serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!
Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera.
Y su sangre ya viene cantando:
cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos,
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando con miles de pezuñas
como una larga, oscura, triste lengua,
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.
¡Oh blanco muro de España!
¡Oh negro toro de pena!
¡Oh sangre dura de Ignacio!
¡Oh ruiseñor de sus venas!
No.
¡Que no quiero verla!
Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡¡Yo no quiero verla!!
19 comentarios:
Jorge, sencillamente magistral Lorca, MAGISTRAL tu voz.
Me gusta mucho.
Recibe mis saludos.
Anna
Genial Lorca! Y con tu voz, espectacular Jorge.
Besos.
Un verdadero lujo leerlo y escuchar como lo recitas,me ha encantado.
Besos.
Qué bien suena y cuanta pasión
en la arena manchada de sangre.
Un lujo escuchar de tus labios a
García Lorca.
Un fuerte abrazo.
LORCA!!!!!!!!!!
Cuanto sentimiento has puesto con tu tremenda voz....Felicidades!!
Un abrazo
DESLUMBRANTE !!LORCA y tu voz. Después MAS NADA: !
2¡Que no quiero verla "!
F A S C I N A N T E !!
Un abrazo de luz.
Cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla, cla.
Estos son mis aplausos, querido Jorge, tras oír tu audio.
Impresionante este romance de Lorca e impresionante tú con tu voz y el sentimiento que le pones.
No es fácil leer de un tirón algo tan largo y saber sacar la esencia mientras se lee.
Felicitarte por ello y desear que se acerquen hasta aquí quien quiera disfrutar de tu arte.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
Es tremendo el esfuerzo que has hecho en esta ocasión.
El resultado espectacular.
Por poner una pega... me encanta Lorca, pero odio las corridas de toros.
Un fuerte abrazo.
Jorge, este impresionante poema de Gracía Lorca que tanto nos marcó en la adolescencia. Y qué entusiasma siempre volver a él y sus versos imborrables en tu voz adquiere esa profundidad de sentimiento, de elegía en toda su intensidad que nos lleva a escucharlo una y otra vez.
Fántastico Jorge, tu voz y tu intensidad emociona doblemente.
Un abrazo
Hola Jorge, si leer a Lorca es pura pasión, oírlo en tu voz es magistral. Que se puede decir del sentimiento que derrochas junto a la pasión del poema a la que estamos acostumbrados desde siempre.
Me quedo otro rato escuchándote, porque hoy el día así me anima hacerlo. Un abrazo amigo.
Escuchar un poema de Lorca con tu voz, es el no va más.
De corazón, te felicito.
Aprovecho para dejarte mis cariños en un abrazo.
Kasioles
Esa guitarra,que suena...
Y tu voz, toro del sentimiento,
se desgrana en el poema.
Esa guitarra que suena...
y el dolor, que se hace grito
y se hace sangre
en tus letras.
Esa guitarra que suena...
y la pasión,muerte y vida,
que cerca revolotea.
Esa guitarra,que suena...
y Lorca, canción y rito,
que al universo tú elevas.
Mi felicitación y mi abrazo siempre compañero por tu entrega y tu arte.
M.Jesús
Emocionante Jorge!
Gracias por regalarnos el encanto de tu voz en tan profundo y bello poema.
Besos muchos amigo.
Mis felicitaciones Jorge, Lorca es excelente, en tu voz, se vuelve magistral, pones mucho sentimiento, mis respetos.
Besos Jorge, te cuidas
Si ya Lorca por sí solo consigue ponerme el vello de punta, escuchado en tu voz, este poema parece clavarse en el alma y filtrarse por cada poro de la piel latiendo desde lo más hondo del nuestro espíritu.
Besos
He cerrado los ojos para escuchar tu imponente voz en esta declamación y todavía resuena en mis oídos sus vibraciones…magistral voz y poema.
Felicitaciones Jorge, te había perdido en la ruta pero ya estás entre mis blog.
Tengas un bonito domingo.
Abrazos efusivos
Un placer llegar hasta aquí...
Saludos.
Ha sido maravilloso oírte recitar este gran poema de Lorca. ¡Qué fuerza, que pasión! Eres genial.
Tu pintura tiene tanta garra como tus letras. Te admiro.
Un beso enorme querido Jorge.
Muchas gracias a todos, por seguir regando las plantas de mi jardín.
Sin vuestra agua, morirían.
Un abrazo.
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