HOLA ¿COMO ESTAIS?

Hola, soy Jorge del Nozal, un amante de la poesía como vosotros y me he decidido a crear este espacio para compartir mi afición y poder llegar con mi voz y mi palabra a todo el mundo.

Os invito a que disfrutéis y compartáis conmigo este sentimiento convertido en palabra y voz.

En el blog encontraréis una recopilación de mis mejores poesías además de poder escucharlas a viva voz recitadas por mí. También me animaré a recitar a los grandes poetas que me inspiraron así como cualquier material que considere interesante.


Por último, pongo mi voz al servicio de todo aquel que quiera ver transformados sus poemas en poesía recitada.

Espero que disfrutéis y os relajéis con los contenidos y os hagan olvidar, aunque solo sea por un breve momento, los problemas de la vida cotidiana.

Gracias por visitarme y por vuestra participación.


Jorge

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sábado, 25 de febrero de 2012

¡CUENTAME UNA HISTORIA ABUELO! ( Jorge del Nozal )


Este es un relato que escribí hace algunos años, cuando E.T.A. estaba en su apogeo
y todos pensábamos que su fin estaba muy lejano.
Me la pusieron en la radio un día 5 de Enero como posible regalo de Reyes, para todos los oyentes
El tiempo nos dirá si en el 2018, las cosas se parecen en algo a mi cuento.
¡¡ Ojala mi relato sea premonitorio!!.


Oleo de Jorge del Nozal


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CUENTAME UNA HISTORIA ABUELO

17 de Mayo de 2018. El pequeño Mikel, de tez sonrosada y eterna sonrisa infantil, con la mirada perdida en el. umbral de sus sueños, apenas sí podía asomar la cabeza por los barrotes del balcón.
Arriba en el firmamento, el sol luchaba impotente por traspasar con sus rayos las oscuras nubes de mayo.
En el interior de la casa, en la cocina, la madre se afanaba por preparar una buena comida.
Al fondo, en el salón, con el pensamiento ocupado en el recuerdo, descansaba en un sillón el abuelo.
Mikel, un poco aburrido, abandonó el balcón y dirigiéndose al abuelo le preguntó:
- ¿ En qué piensas?. ¿ Por qué no me cuentas una historia?. Cómo te divertías cuando no eras viejo?
- Acércate - le contestó el abuelo, y sentándole en sus rodillas comenzó lo que parecía iba a ser una larga historia.
- Cuando yo era joven, un grupo de personas pensamos que éramos los elegidos para salvar Euskadi, y nos dispusimos a actuar por nuestra cuenta. Hicimos hablar a las pistolas y conseguimos que la fama de Euskadi se extendiera por el mundo, pero por todo lo contrario de lo que nosotros deseábamos; por las muertes, por los secuestros y por otras cosas horribles que me ponen la carne de gallina.
- Al principio éramos un grupo pequeño y con las ideas bastante claras. Nuestra ilusión era llegar a conseguir que Euskadi fuera libre. Pero con el tiempo el grupo aumentó y aquella primera idea degeneró en algo completamente distinto. Recuerdo que... ¡ No puedo seguir! ¡ No puedo..¡!.
- ¡Mamá, mamá!, el abuelo está llorando. Ha empezado a contarme una historia muy extraña y se ha ido poniendo cada vez más triste hasta que no ha aguantado más y se ha echado a llorar.
- ¿Qué le pasa? ¿Por qué dice que hicieron hablar a las pistolas?.
- ¡Escúchame!, - le dijo su madre. Una mueca dura y  fría transformó su rostro.
- Voy a contarte algo que no quiero que olvides nunca, pero que tampoco lo recuerdes.
- El día que yo cumplí los siete años, estuvo nevando durante muchas horas. Había quedado el pueblo precioso, cubierto de un manto blanco. Recuerdo que nos dieron fiesta en la escuela y me pasé el día jugando con la nieve. Durante toda la jornada, mi padre no apareció por casa, pues había ido de viaje.
- Aunque mi madre preparó una comida especial por ser mi cumpleaños, recuerdo que las dos estuvimos - bastante tristes, pues mi padre no nos acompañaba. El resto del día lo pasé en la calle jugando con la nieve, como te he dicho antes.
 Ya entrada la noche, mientras cenábamos, oímos unos disparos que sonaron cerca de casa. Miré interrogante a mi madre y me asusté. Su cara estaba blanca como la nieve, sus ojos brillantes, y sus manos tan temblorosas que la cuchara que sostenía se le cayó al suelo. Eso le hizo reaccionar y al ver mi cara tan asustada, forzó una ligera sonrisa que terminó en un profundo e irremediable llanto. A los pocos segundos se levantó de la silla y me estrechó fuertemente entre sus brazos. Intrigada le pregunté:
-¿Qué te pasa?. ¿Por qué lloras?
Mi madre apretándome más fuerte cada vez, me respondió: - No tengas miedo cariño. Yo te cuidaré.
- Me haces daño - le dije
- Lo siento preciosa, no me daba cuenta. Ya no lloro más. - Pero... ¿Qué te pasa?- le pregunté.
- Nada mi amor, es que tu madre no ha tenido hoy un buen día. Vete a la cama y no te preocupes. Que tengas felices sueños.
- Me dio un dulce beso en la frente y después de arroparme se marchó a su cuarto.
Mi habitación que normalmente era mi refugio, mi mundo de sueños, decorada en el más puro estilo infantil, con dibujos en las cuatro paredes, juguetes por doquier y hasta un casa de muñecas en la que, aunque un poco justo, todavía podía entrar y pasarme las horas jugando  con aquellas mis queridas muñecas.
 Aquella noche, me parecía un lugar frío y extraño. Me sentía muy sola y no lograba conciliar el sueño, pues no cesaba de oír los sollozos de mí madre que me llegaban desde la otra habitación.
Yo no entendía lo que pasaba y aunque todavía era una niña, algo me decía que si me levantaba y corría a los brazos de mi madre no iba a hacer más que preocuparla y empeorar las cosas.
Mientras mi pequeña cabecita daba vueltas y más vueltas intentando comprender algo, se oyó un ruido en la puerta de la calle. Por un momento cesaron los llantos. La puerta se abrió y oí la voz de mi padre.
-i Hola!
Durante un instante pensé ir a su encuentro y contarle lo
que le ocurría a mi madre, pero ésta se adelantó y
precipitadamente salió de la cama al encuentro de mi padre.
- ¿Estás bien ? - le preguntó, y nuevamente rompió a llorar. - Pensé que no volvería a verte. ¿Cuántos ésta vez?. - Dos - contestó secamente mi padre.
-¿ Hasta cuándo vamos a seguir así?. ¿ Por qué no lo dejas todo y nos largamos?.
Yo ,desde la cama , seguía con atención la conversación de mis padres. Intentaba atar cabos. ¡Vamos a ver!. Mi padre es representante de máquinas de coser y por lo que deduzco, hoy sólo ha vendido dos. A mi madre le parece poco y le dice que abandone. Hasta aquí todo está claro, pero...¿Por qué se echó a llorar al oír los disparos? i Ya lo sé! ,seguramente pensó que le habían disparado para robarle, pero gracias a Dios no ha sido así.
La fuerte voz de mi padre me sacó de mis cavilaciones.
- ¡Ya empezamos como siempre!. i Esos cerdos se lo merecían!.
- i No grites, por favor!, la niña está dormida - dijo mi madre. Además, ¿ quién te crees que eres ? ¿Quién os creéis que sois para acabar con la vida de una persona ?,
o de un cerdo!, como tú dices. Por cada persona que así muera, nacerán cinco, que vivirán odiando y que también tendréis que eliminar. Y por cada una de esas cinco nacerán otras que odiarán más y más. Hasta que ese odio se convierta en dueño y señor de Euskadi. Entonces, aparecerá un hábil "labrador" que , recogiendo todas esas
semillas, las sembrará por el resto del Estado y con el tiempo le darán el fruto deseado. Pero habrá una diferencia entre éste y los demás frutos, y es que éste, nadie querrá probarlo, porque aunque al principio tenga buen gusto , al final deja mal sabor de boca. Un sabor que ya nunca desaparece.
En este punto de la conversación yo me volvía a encontrar en un verdadero lío. Estaban hablando de cerdos, de muerte, de labradores y de muerte. ¿Qué tenía que ver mi padre, "un representante de máquinas de coser", con todo esto?. Además nosotros no vivíamos en un caserío o en un pueblo, y aquí no había cerdos, ni labradores , ni nada de lo que decían. También habían nombrado la palabra "odio" bastantes veces, y eso, sí que yo no lo conocía. La verdad es que lo había oído nombrar algunas veces en la tele, pero nunca llegué a entender su significado.
- ¡Basta! - gritó mi padre -, ya está bien de filosofar. Nosotros no empezamos la "guerra". Hace miles de años que existimos con nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestra lengua..., por lo tanto no necesitamos a nadie que nos dirija y mucho menos que nos imponga sus leyes. El Pueblo Vasco quiere ser libre y nosotros no hacemos otra cosa que limpiar el terreno para abrir el camino. Primero apartamos las rocas pequeñas y después las más grandes.
- Creo que te estás olvidando una cosa, y es que yo también soy euskaldun como la que más, y a mí como a cualquier ser humano, no me gusta que me impongan las leyes. Pero recuerda que éstas las inventó "el hombre" y que vosotros queréis libraros de algunos que simplemente las cumplen, para poner a otros que serán los que las dicten, sin daros cuenta que tanto unos como otros son de la misma especie: "Humanos".
- Me hablas de libertad, mientras que la única y verdadera libertad de la que disponemos, es la vida y vosotros estáis acabando con ella.
-Ahora sí que iba entendiendo. Desde luego mis padres
estaban muy enfadados y ya no se acordaban de que yo dormía. Las cosas que estaban diciendo eran muy graves y me gustaría no haberlas oído nunca, porque me estaba dando cuenta de que el mundo no era tan maravilloso como yo creía. La verdad es que no conseguía darme cuenta de quien de los dos tenía razón, o si - la tenía alguno de ellos. Lo que estaba bastante claro, era que algo estaba pasando en la "calle" y que yo no me enteraba ; pero, tampoco estaba segura de si quería enterarme.
Tras unos instantes de silencio, mi padre se hizo oír de
nuevo.
¡Qué engañado me has tenido todos estos años! Tú sabías cómo pensaba, cuáles eran mis ideales, y hasta ahora, nada me has reprochado. Pero me doy cuenta que he estado viviendo con una extraña, con una persona a la que no le importan en absoluto ni su marido ni su pueblo. No entiendo cómo estás tan ciega. Euskadi nos necesita, tenemos que liberarle de sus ataduras y la única forma de conseguirlo es con las armas. Nosotros amamos a nuestro pueblo y queremos vivir en paz, por eso luchamos.
- Esta discusión ya no tiene fundamento - argumentó mi madre -. Ya hemos dicho todo lo que pensábamos y una cosa ha quedado clara, que aunque los dos perseguimos el mismo fin, nuestros caminos son completamente opuestos. La libertad sólo se consigue con la libertad. Mientras no entiendas esto, será inútil que sigamos discutiendo, pues nada arreglaremos.
Estas últimas palabras, hicieron mella en mi padre que cambió de expresión y tardó unos segundos en reaccionar. Yo, hacía un buen rato, que dejándome llevar por la curiosidad, había abandonado mi cuarto para esconderme en el pasillo y así poder observarles mejor.
Algo había ocurrido, pues aquella cara seria y sin un ápice de comprensión, había cambiado completamente. Sus miradas, que volvieron a ser dulces y sinceras como yo las conocía, se cruzaron. Sus brazos se extendieron y yo pienso, que una extraña fuerza hizo que sus cuerpos se fundieran en uno sólo y sus lágrimas surcaran las mejillas para que, como dos afluentes que desembocan en un mismo río, se encontraran en sus labios. Este fue el momento que elegí para salir de mi escondite y abrazarme a mis padres como nunca lo había hecho.
Me dio la impresión de que esto no les extrañó y mucho menos les molestó, por lo que me sentí más unida a ellos. -Esa noche ya no volvieron a discutir más. Lo último que les oí decir, fue: "Lo siento, perdónanos hija ". Yo no entendí el por qué de ese sentimiento. A mí no me habían hecho nada, pero aún así, y sin saber por qué, les perdoné. Mi padre me cogió en brazos, y estrechando por el hombro a mi madre, me llevó a mi cuarto, que ahora sí, volvía a parecer el mismo de siempre.
Después de darme un cálido beso en la frente y desearme las buenas noches, se despidieron de mí. Estaba muy cansada, y no tardé en conciliar el sueño.
A media noche, tuve que levantarme para ir al cuarto de baño y al pasar por la habitación de mis padres escuché un murmullo. Sin poder contener mi curiosidad, acerqué la oreja a la puerta y escuché con alegría que esta vez no discutían sino todo lo contrario. Mi padre le estaba diciendo a mi madre las palabras más bonitas que se pueden oír en un matrimonio "te quiero" y obtuvieron una rápida recompensa. Un sonoro beso invadió la estancia. Tras unos interminables segundos de silencio, la voz de él se escuchó de nuevo.
- Yo no sé quien de los dos estará equivocado, no sé si lo que he estado haciendo estará bien o mal. Ya no sé si Euskadi me necesita o yo le necesito a Euskadi. No sé si has ejercido una especie de hechizo sobre mí, y tampoco sé cómo pensaré mañana. Pero si sé que me gusta tu razón, que lo que ya está hecho no se puede deshacer, sé que en estos momentos me siento feliz y sé que tengo una mujer y una hija a las que adoro y de momento no quiero saber nada más.
-Ahora le tocaba el turno a madre.
- Aunque tú no me has preguntado , yo te voy a responder. No importa quién tenga razón , ésta, siempre prevalece. No importe cómo pienses mañana sino cómo actúes. Lo que realmente importa es "la familia"; que haya amor y unión entre nosotros. Si logramos esto, habremos dado un gran paso hacia la libertad.
Ya había satisfecho mi curiosidad, y después de comprobar que la discusión se había transformado en. una agradable conversación, regresé a mi cuarto feliz y contenta.
El día siguiente amaneció frío y soleado. Los primeros rayos de sol, traspasaron mi ventana por entre las rendijas de la persiana para acariciarme suavemente la cara. Mientras intentaba desperezarme, podía escuchar el monótono goteo de la nieve derritiéndose en los tejados.
A pesar de no haber dormido lo suficiente, mi madre ya estaba en la cocina preparando el desayuno y con una cara de felicidad que contagiaba.
-¡Buenos días cariño! Hoy estoy muy feliz, porque he descubierto que tu padre y yo nos queremos mucho.
- ¿ Y antes...no os queríais?
- i Claro que nos queríamos! pero no nos dábamos cuenta de cuánto.
- ¿ Y papá también está feliz?.
- Cuando se despierte se lo preguntas.
- ¿ Qué me tiene que preguntar?
Al verle entrando por la cocina, recibí la respuesta. ¡Sí!, estaba feliz. Su cara por lo menos así lo decía.
- Hoy me siento bien - nos dijo -, hace muchos años que no me sentía así por la mañana.
Nos sentamos en la mesa y nos dispusimos a tomar el suculento desayuno que mi madre con todo el cariño nos había preparado.
- Hoy me marcho temprano - dijo mi padre- , tengo que hablar con "ellos".
Una sonrisa de complicidad invadió la cara de mi madre. --Esto marchaba bien, se volvían a entender sin palabras. Y aunque yo no lo comprendía, con mirarles a la cara ya era suficiente.
Hacia las nueve, más o menos, mi padre y yo salimos de casa. Él a su "trabajo" y yo a la ikastola. Todavía quedaba mucha nieve por la calle, pero aparte de algún que otro bolazo, llegué a mi destino sin ningún contratiempo.
Entre juegos, dibujos y charlas, la mañana se pasó rápido. Volví a casa para comer, pero al entrar ya no encontré a la mujer sonriente que había dejado. Su cara volvía a estar seria. Bueno, más que seria , preocupada. Eso no me gustaba y enseguida la interrogué.
- ¿Qué ha pasado? ¿ Por qué no estás contenta como antes? - No me hagas caso, que estoy bien - me respondió - sólo un poco preocupada por lo que le digan a tu padre.
- ¿Quienes?
- Sus amigos, cariño.
- i Ah!
- Seguro que por la tarde cuando regrese volveré a sonreír porque todo va a ir bien.
- i Seguro! - le dije yo sin saber muy bien de lo que se trataba.
A las siete y media llegó mi padre , y su cara sí que era la misma que antes, o quizás aún mejor.
- i Les he convencido!, i Les he convencido!- gritaba mi padre loco de alegría.
- Bueno, no se si del todo, pero por lo menos me han dicho que harán una tregua para reflexionar. No sé como ha ocurrido, ni quién ha puesto orden y voz a mis pensamientos. Pero... ¡ha ocurrido!.
Algo extraño y maravilloso había sucedido aquella noche querido Mikel. Algo con tanta fuerza que cambió el rumbo de la historia, pues aquella tregua ya nunca se rompió, y Euskadi pudo llegar a ser lo que hoy es. Un país libre, donde el trabajo no falta y los niños nunca han oído hablar de pistolas, secuestros y otras cosas peores. Por eso, puedes estar orgulloso, pues una de las personas que más contribuyó a conseguir esto, fue tu abuelo.
- Pues si es una persona tan importante y que ha hecho tanto por Euskadi, ¿por qué está triste? , ¿ por qué llora?.
- Llora de pena por lo que hizo antes, y llora de alegría por lo que consiguió después.
Mikel se quedó pensando unos instantes y dirigiéndose a su abuelo, se sentó en sus rodillas y dándole un cariñoso abrazo, le susurró al oído:
¡ Abuelo, estoy orgulloso de ser tu nieto!





martes, 21 de febrero de 2012

Poema 37: La Estrella ( Jorge del Nozal )



Pintura Jorge del Nozal


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LA ESTRELLA

Si yo pudiera por un momento volar

Cruzaría el espacio,

hasta una estrella llegar.

Me sentaría en su borde

y me pondría a contemplar,

A la gente de la tierra,

A los ríos y a la mar.

Sin tener que lamentar

La vida bella de una estrella,

La luz que ella puede dar.

Miraría de firme la tierra,

Pensaría en ella sin parar,

Recordaría muy bien su pobreza,

Los problemas que en ella se dan.

Pero nunca dejaría esa estrella

Sin tener que lamentar,

El haberla abandonado

sin que deje de brillar.

sábado, 18 de febrero de 2012

Murio un instante... y volvió: ( Niebla)







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http://amanecersinniebla.blogspot.com/


MURIÓ UN INSTANTE... Y VOLVIÓ
                                  
                 Y se apagaron las luces,                  
y se soplaron las velas,
silenciosos, cabizbajos
de la estancia se salieron.

Y allí se quedó la niña,
con su carita tapada...
a oscuras y en solitario
con el miedo que le daba...

Agarrándome a su cuna,
la mecía y le cantaba....
duerme mi niña del alma,
duerme, que no pasa nada...

Pero no estaba en su cuna,
ni dormía, ni soñaba...
que un ángel mas en el cielo,
con otros niños jugaba...

Y se abrieron las compuertas,
de un corazón que sangraba,
y un grito de un alma muerta¡¡¡
que por su niña lloraba...

Corrí donde la dejaron
y la estrujé entre mis brazos,
la besaba, la llamaba, le decía
no te vayas, no me dejes, no te alejes...

Y me desperté llorando,
abrazada con la almohada,
recordando aquella noche,
que NO se murió mi niña a las tres de la mañana.....    

miércoles, 15 de febrero de 2012

Escuchad al viento: ( Jorge del Nozal )





Fotografía Jorge del Nozal





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ESCUCHAD AL VIENTO

No dejes que te opriman,
 escucha al viento.
Siente la brisa en tus carnes,
vuelve a sembrar aquel tiempo,
recuerda cuando eras libre,
cuando podías sentirlo,
cuando soñando escogías
lo mejor para tus sueños.
Traspasa el tiempo,
rompe el aire.
Escucha, halla, siente, disfruta,
vuelve a verlo.
Retuerce los olmos muertos,
Incluye el amor en tus versos,
saca el codo ,pon la pierna,
siente el aire y el viento.
¿Por qué no puedes decirlo?
¡¡¡ dilo !!! Estate despierto.
Vuelve a sentir ese odio
para romperlo de nuevo.
Siente el dolor en tu cuerpo
para que puedas vencerlo.
Observa, mira, atiende,
escucha al viento.
El sabe lo que dicen
y no sabe lo que siento.
Enseña a vivir al otro,
no busques sin encontrar
y aprende a encontrar buscando.
Vuelve a ser el que no eras
y sé el que estas esperando,
pues ha llegado el momento
de sentir amor y darlo.
Darlo sin esperarlo,
sentirlo sin conocerlo,
volviendo al centro de todo
sin tener que recordarlo.
Siéntete libre,
que no te influya el presente,
pues al pensarlo un momento
ya es pasado y no es presente.
Vive el presente pasado.
Para el pasado en presente,
el futuro no existe.
El presente ya es pasado
Y el pasado era presente.
Sonríe a la libertad,
busca el amor en la gente.
Atenaza la maldad,
mira el mundo de frente.
Da la vuelta a la mentira.
Cierra los ojos al miedo
sigue adelante.
Se idealista pero no inocente.
Escucha a los oprimidos,
escucha al viento de frente

domingo, 12 de febrero de 2012

LA PENA, LA ROSA... ( JON)



Oleo de Jorge del Nozal

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LA PENA, LA ROSA...


Mirando hacia lo alto,
embobado me dejan

preciosos azules,
 turquesas y cobaltos,
 y esas nubes 
de formas caprichosas,
con príncipes y princesas 

sobre blancos peñascos.


Y aquí...
 y sin yo apenas repararlo, 
caminan a mi lado,
 hacia los mismos mares, 
sentimientos entrelazados
 de hayedos y pinares,
cremas, tierras, ocres,

 bellos verdes y finos claros,
 alguno de pino ¡pobre…! 
de la peña despojado,
 todos juntos y de la mano
 de sus tiernas soledades.
 

Esto es cielo,
y lo demás es humo
o, a lo sumo, aire,
que también lo quiero,
por la luna
más que nada,
y por el otro,
pues ya se sabe…


La pena, la rosa,
que en invierno no se abre,
por el frío… o quién sabe
si por otra cosa.
 

La pena, la rosa,
que en invierno no se abre,
pero aquí hay algo
entre hayas y pinos,
algo que aflora
con fresco aroma
de entre las pinas copas
de finos verdes
y de ocres hojas
de miel y vino.
 

Lo demás es humo
o, a lo sumo, aire
que no se moja,
arriba no hay nadie
o no se nota,
salvo la luna y el otro,
que ya se sabe.

La pena, la rosa,
que en invierno no se abre,
pero, en un día claro
y bajando por lo divino,
el azul de los cielos
lo veo hermoso…
cuando miro a los mares.

(Jon)

jueves, 9 de febrero de 2012

Ultimas palabras: Mercedes Ridocci

Pintura al pastel de Jorge del Nozal

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ÚLTIMAS PALABRAS

Querida Aurora,

Ahora que mis días transcurren rendidos, quietos en el
abismo del vacío.

Ahora que mi cuerpo solo espera fundirse con el polvo
pardo de la tierra, aparece tu imagen reflejada en las
sábanas blancas que cubren mi espectro.

Ahora, a punto de partir hacia las nubes níveas de la nada,
me redimo ante ti.

Ahora, que mis palabras ya no rozarán la piel que nunca
acaricié, ni el pelo que nunca enredé, ni los labios que
nunca besé, me declaro a ti.

Ahora, desde mi piel pálida, desde mi pelo gris, desde
mis labios marchitos, grito en el más absoluto silencio mi
cobardía despojada de la máscara de la vanidad con la que
oculto viví.

Ahora, con las manos labradas de surcos vanos , te
descubro mi rostro mordido por los dientes de la mentira.

Ahora confieso el espanto que sentí al mirarme en tus ojos
de mar límpido y enamorado.

Ahora, y aunque nunca lo sepas, eximida mi alma, me
sumerjo en tus aguas transparentes hasta que los brazos
de la tierra me lleven consigo para siempre.

Mercedes Ridocci

martes, 7 de febrero de 2012

Gozarte: Marian Gardi






Gifs animados de Mariposas





 
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Gozarte

Balancearse entre  hojas de Otoño
que caen guiadas por las notas del viento.
Órgano invisible de tonalidades áureas
que levitan de izquierda a derecha debajo
de los sauces llorones.

Quisiera ser hoja del tiempo abrazada
a los latidos ecuánimes de tu alma.
Meciendo el aire y respirando el oxigeno
del Universo en el centro del Mundo.
¿Y quién soy yo?

¿Acaso una inquietante mariposa
de  alas extendidas al abismo?
¿Una luciérnaga parada  en la rama
de un árbol primitivo?
¿Un pajarillo caído del nido?

Soy un pensamiento que duele
al roce de unos  dedos sin huellas.
Un beso enarbolado de suspiros
sin miedo a la muerte.
Unos ojos acechantes que brillan
en la noche.

¿Acaso soy un esqueleto sin coraza?
Nada de eso soy
y todo ello al mismo tiempo...

MarianGardi©

viernes, 3 de febrero de 2012

Coloreando la crisis: (Jorge del Nozal)

Esta poesía, fue un encargo que me hizo Isabel Gemio
para ponerla en su programa" Te doy mi palabra".
Pues durante un par de meses, fui colaborador.
Me pidio que escribiera una poesía sobre la crisis 
y este fue el resultado.



Oleo de Jorge del Nozal


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COLOREANDO LA CRISIS

Coloreando la crisis
Encontré la felicidad,
Fragmentando su estructura
Concebí nuevos colores
Ultravioleta
No se ve pero se siente
El infrarrojo
No se percibe pero esta
El negro
Está pero no me gusta
Y el blanco
Tiene poder pero no tiene fuerza.
Cuatro colores que están pero no lo son.
La crisis nos rodea, como los colores
Pero no la vemos.
Es como el ultravioleta
Solo se ve con lentes especiales.
La crisis tiene lentes propias,
Son los economistas
Que se empeñan que veamos la luz ultravioleta.
Nosotros no queremos
Pero continuamente nos ponen las lentes.
Cada día rompemos los cristales
Con la esperanza de que se acaben
Pero la fábrica produce más.
Coloreo las lentes de infrarrojo
Para no ver los ultravioleta,
Prusia, ultramar, cielo…
¡¡OH cielo!! Que maravilla.
Me gusta.
Ese es el color.
No quiero mas crisis,
Ni ultravioletas ni infrarrojos.
Quiero ver lo que siento
y quiero sentir lo que veo

jueves, 2 de febrero de 2012

Recitando Jorge- (Somos : Anna Soler)




Recita Jorge del Nozal

http://romanceanna.blogspot.com

SOMOS

Somos tormenta en la bahía.
Olas en esta tempestad,
velas en este navío
que navega hacia la libertad.
Somos agua mojada,
cálido despertar.
Susurros a media noche,
la nota de un vals.
Somos pasiones encontradas en un mar.
Corazones solitarios,
velero perdido en tu mirar.
Abrazos rotos de esta madrugá.
Somos simplemente amor,
Somos tu y yo.